aurora
su luz en un jardín
las hojas
bajo nuestros pasos
lluvia de hielo
un crepúsculo
y las vértebras de la serpiente
cruzando la vía láctea
los ojos sobre la oscuridad
negros, rojos
como negra, roja
la huella
de un pie milenario
sobre la sangre
de los mastodontes
viajábamos sin rumbo
caminando piedras de río
de una estrella a la siguiente
rondamos como si fuéramos niños
la esfera celeste
de una noche de verano
trazamos ríos
en la copa de los árboles
tejimos lagos
en la tierra que la luna
pintaba de azul
lloramos
lejos el uno del otro
sin sabernos
tan cercanos
nuestros días